Corazón de San José: propuesta y situación actual
La Fiesta del Castísimo Corazón de San José todavía no ha sido instituida como celebración del Calendario Romano General. Presentamos una propuesta de memoria litúrgica y una fecha posible, distinguiendo esta petición de las celebraciones ya establecidas.
Lo que propone la petición
La petición solicita al Santo Padre la institución de una memoria litúrgica del Castísimo Corazón de San José. La fecha propuesta es el primer miércoles después de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y de la memoria del Inmaculado Corazón de María.
La elección del miércoles guarda relación con una tradición devocional josefina registrada en documentos de la Santa Sede. Sin embargo, esa tradición no instituye por sí misma la celebración específica solicitada por CorJoseph.
Así, la expresión «Día del Castísimo Corazón de San José» designa, en el contexto de la campaña, la fecha pretendida por la petición y no una fecha universal ya promulgada.
Lo que ya existe en el calendario
San José es celebrado universalmente por la Iglesia el 19 de marzo, en la solemnidad de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María, y el 1 de mayo, en la memoria de San José Obrero. El Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María también tienen celebraciones propias en el calendario litúrgico.
Propuesta, devoción privada y calendario universal
Una devoción puede ser vivida por personas, familias, asociaciones o comunidades y recibir aprobación en un ámbito particular. Una celebración universal, en cambio, depende de la autoridad competente de la Iglesia y de su inclusión oficial en el calendario.
La autorización de una novena como piedad privada en la Archidiócesis de Natal es una evidencia importante para la devoción, pero no equivale a la creación de una fiesta litúrgica universal.
Cómo participar en la propuesta
Quien desee apoyar la solicitud puede leer el texto completo de la petición, conocer sus fuentes y firmarla conscientemente. El resultado pretendido depende del discernimiento y de la decisión de la autoridad eclesiástica competente.